Un nuevo poeta que se estrena a través de la sección Postulados de penúltiMa. Como siempre es un orgullo acompañar los primeros pasos de los autores noveles, tan necesitados de un espacio donde poder ser escuchados.

 

Solo de trompeta
Por aquí hace tres días que sigue siendo martes,
tres días de lluvia, apenas poesía y sapos;
las flores del jardín se están ahogando en el barro,
solo se escucha la sonata de los desagües.

Las chicas mirarán llover junto a las ventanas,
los policías deben ahora estar llorando;
los niños fueron matando todos los pájaros,
solo quedó un gorrión aquí, picoteando mi alma.

Tu silencio tan largo es como un piano cerrado,
la luz de la siesta viene envuelta en un raro tul,
parece la casa de un cuento de Edgar Allan Poe,
a estas horas la vida se ha como embalsamado.

El aire frío baila en la tela de araña,
quisiera enviarte gotas de esta lluvia que cae;
hay un agujero azul y profundo en la tarde
por donde me metí para recolectar palabras.

 

En el puente
Me han visto en el puente saltar en picado,
increpar a la muerte en cementerios helados,
subirme a trenes en movimiento,
comer de las flores, beber del viento.

En la bahía de Trafalgar
se amaron la luna y el mar,
arena de plata, bruma, espuma lunar,
rezumo de amor, historia de humo.

De día vivo inventando cuentos,
miento en libertad, remonto altitudes,
de noche muero en el intento,
me pierdo en la soledad de las multitudes.

Llevo los bolsillos llenos de agujeros
que cantan y cantan, de enero a enero,
“¡lo que te quiero, lo que te quiero!”.

Perseguí quimeras en la sesión de terapia,
anduve a la san fasón (no era la primera vez),
cinco mil quinientos tres problemas de ajedrez…

Grabé tu nombre en las tapias, tuve líos con la ley,
dormí con la hermana del comisario,
cautivo en el jardín de las delicias
canté injusticias, perdoné a mi contrario
(le decían Cassius, Cassius Clay).

Reparador de muñecas,
saqueador de bibliotecas,
desorganizador de murciélagos,
zozobrador en archipiélagos.

De día vivo inventando cuentos,
te envío pájaros con mensajes
en renglones que vienen desde lejos,
de noche muero en el intento,
nado con tiburones
en el fondo de los espejos

 

Caja de acuarelas
La lluvia de anoche se escurrió calle abajo
arrastrando a su paso basura y colillas,
y unas ratas oscuras, con desparpajo,
me saludan por el hueco de una alcantarilla.

La luna de la esquina ya no trabaja,
la noche fue soplando todas las velas,
lo nuestro se quedó en agua de borrajas,
la aurora abre ahora su caja de acuarelas.

Hay un rumor movedizo cuando amanece,
sobre la ciudad se van borrando los colores
del arcoíris que ya se desvanece,
y en las copas de los árboles se abren las flores.

Las sombras fugitivas huyen de la luz,
se escapan por los toldos y los edificios,
y una alondra que va en vuelo besa la cruz
del campanario de la iglesia de San Patricio.

Salta la verde primavera en flor, de maceta
en maceta, de balcón a balcón
y en la tienda liquidan camisetas
blancas (en rebajas) para hombres de algodón.

Más allá, desde una ventana abierta suben
los acordes de una guitarra española
y una flota de galeones en las nubes
va surcando lento el cielo azul crayola.

En la altura varias parejas de zapatillas
celestes, amarillas y rosa pastel,
cuelgan del cableado como muertas avecillas
o como vieja literatura de cordel.

Un rayo dorado de sol rebota
en el reloj de agujas de la cafetería
y juega como un duende con una pelota
en el tin-tin-tin de la cristalería.

En la esquina está el semáforo risueño.
los pequeños van de camino a la escuela,
yo por fin llego a casa (sin las espuelas)
y cuento dos, tres, cuatro ovejas del sueño.

 

Autorretrato
Libre del mundo,
preso de ti,
vagabundo en mi,
tu dueño en sueños,
rey en solitario,
mendigo y millonario,
estoy conmigo,
soy contigo.

 

Alejandro Belonne Devereux (Buenos Aires, 1980). Realizó estudios en el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires para emprendimientos culturales, en el Museo de Arte Popular José Hernández y en C.C. Rector Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. En 2012 comenzó a dirigir la editorial de poesía mural La Madrileña, con su sede en Madrid, A Compostelana, en Santiago de Compostela, La Porteña, en Buenos Aires y La Parisienne, en París, que difundieron muchas de las nuevas voces de la poesía, sobre todo en España. Publicó el libro El color negro; Cuentos (Duck Rock Ediciones, 2014). Algunos de sus relatos fueron traducidos al francés y se publicaron en Argentina, España, Colombia y Dinamarca. Pájaros con mensajes que vienen desde lejos es su primer poemario y contiene sus ilustraciones.

Postulados es la sección que recoge los textos enviados de modo espontáneo por los lectores de penúltiMa y que han sido aprobados por el equipo de la revista para ser publicados.

La imagen que ilustra el texto es obra de la artista Soledad Córdoba, cuyo trabajo puede ser disfrutado en su página web: http://www.soledadcordoba.com/