Una de las colecciones más exquisitas que hay en el panorama editorial español es La Gaveta, de la Editora Regional de Extremadura. Hay muy pocos libros que sean tan bellos como estos. Dentro de esa colección va a publicarse pronto Trieste, libro del autor extremeño Urbano Pérez Sánchez del que adelantamos un fragmento que da una idea de la trabazón de narrativa y lírica sobre la que se ha construido este libro.

 

¿Qué convenciones dictaminan que la cal es cal y que la arena es arena, cuando nos dan una de cada?

 

Nos revolcamos -¿alegremente?- en la biografía: marranos en su propia mierda, tal vez con la esperanza de entender lo que nos sucede y de entendernos: lo que hicimos (bueno y malo), lo que no (ibídem).

 

Es un proceso, en el doble sentido de desarrollo y causa probable. Pero ¿contra quién?

 

Contra el otro: Moy, por ejemplo. También contra uno mismo.

 

Ambiguo, sin carácter, delgaducho, infeliz.

Como el Anthony Perkins de ese otro Proceso, la adaptación (¿lectura política?) de Orson Welles de la novela de Franz Kafka.

 

De ese modo recordaré a Moy.

 

No como al primo de las vacaciones.

No como aquel de acento pegadizo, espigado, lleno de encanto, que en el verano venía de la ciudad.

 

Ha empezado a oscurecer.

 

Tan navideño como repetir langostinos y cabrito en la comida de Año Nuevo, el deseo de que la fiesta llegue a su fin.

 

El musgo ha dejado de ser una superficie esponjosa y algunas figuras del belén se han desplomado.

 

Cae un agua finísima que será nieve en la sierra.

 

Vuelta a la normalidad, vuelta a la soledad.

 

¿A las certezas?

 

Supongo que unas pocas bastan.

Son para mí las estrellas fijas, los puntos de referencia, los amigos; sin las cuales me perdería en la visión del cielo.

 

Unas pocas ideas ciertas, unos pocos puntos de referencia seguros, unos pocos amigos verdaderos.

 

Decir adiós a la entropía.

 

(Ideas, puntos de referencia, amigos.)

 

Aunque al someter esas constantes a examen puedan parecerme también desconocidas, mudables, distantes.

Y consigan que lo más extraño de todo, para mí, sea yo mismo.

 

Urbano Pérez Sánchez

Urbano Pérez Sánchez (Hervás, 1981). Es autor del libro de poemas Del tiempo, los cambios (Editora Regional de Extremadura, 2011). Es licenciado en Humanidades, ha realizado cursos de posgrado sobre literatura comparada y literatura italiana, y está muy vinculado al mundo audiovisual y al de las artes plásticas. Junto a la artista Virginia Rivas, trabajó en el proyecto A-raíz, dedicado al poeta Manuel Pacheco. En el curso 2011-2012 recibió una de las becas a la creación literaria en la modalidad de narrativa de la Junta de Extremadura. Ha sido profesor de la Escuela de Letras de Extremadura y de la Università delle LiberEtà (Udine) y sus textos se han publicado en diversas revistas y antologías.

Personae es la sección que habla, como su nombre indica, de las máscaras, tanto las ajenas como la propia, porque todo texto autobiográfico está preñado de ficción y todos los textos ficcionales han brotado de las semillas de nuestra experiencia. Muchas veces la mejor máscara es la del rostro propio.

La imagen que ilustra el texto es una fotografía de Shoji Ueda.