Cristián Wranken ha entrevistado dos veces en sus programas a Raúl Zurita. No creo que sea necesario decirle al lector de penúltiMa quien es Raúl Zurita, y menos ahora que es un poeta reverenciado en las dos orillas del Atlántico, además de como lo fue prácticamente siempre desde sus primeros pasos en CADA en las orillas del Pacífico. Sus libros son ya piezas determinantes para entender qué es la poesía y se ha convertido en una de las cimas de la lírica chilena, un club que cuenta ya con miembros importantísimos.

Aquí están dos entrevistas, concedidas con más de una década de diferencia. La primera es de 1995, cuando acaba de salir la primera edición de La vida nueva y en Chile está viviendo la extraña experiencia de comenzar a dar pasos democráticos bajo la vigilancia constante del dictador Pinochet.

 

 

La segunda es de 2006, cuando ya se hace patente el parkinson de Zurita, ha llegado la democracia a Chile y tantas cosas han cambiado. Ha publicado INRI y puede pensarse que está comenzando a escribir Zurita.  Es otro documento único, acaso más conmovedor incluso que la primera. Disfrútenla.