Nadie que haya atravesado una novela como Leñador puede decir que ha salido incólume. El cliché es que uno la adora o la detesta, pero eso es una descripción vaga. Uno se atreve a experimentarla o desiste de hacerlo. Lo de menos son las apreciaciones impresionistas. Sólo por atreverse a hacer algo así debería ser más conocida la literatura de Mike Wilson. Ártico, publicada en Argentina por Fiordo, es un nuevo paso en ese camino. Acá están sus primeras páginas.

he’s making a list
and checking it twice
gonna find out who’s naughty and nice.
Haven Gillespie

Pese al frío que hacía permaneció un buen rato de pie. El color de todo aquello removía en él algo olvidado hacía tiempo.
Haz una lista.
Recita una letanía. Recuerda.
CormaC mCCartHy

 

Invierno
La reja oxidada
Antes esplendorosa
Entro al zoo
Los hierros rechinan
No hay nadie
No hay público
No hay niños
Ni globos
Ni maní
Ni estiércol
Ni risas
Faltan los pasos
Vendedores
Moscas
M sica
Aplausos ausentes
Falta el olor a zoo
No hay cuidadores
No hay animales
Pero hay viento
Y ruidos de silencio
Hojas secas raspan
Hay toldos hechos tiras
Olor a previa de tormenta
Hay grietas en las aceras
Y de ellas se mece el pasto amarillo
Nadie corta la maleza
En el suelo veo p lets de zoo
Quedan regados
Tengo hambre y recojo uno
Sabe a pasto y malta
Lo trago igual
No es la hora
Las nubes la confunden
Dirigibles densos
Hierba crece en las jaulas
Hay una rotonda de fantasía
Y una fuente estancada
Agua turbia y quieta
A veces verde
A veces marrón
Alas insectoides flotan
Miniaturas transparentes
Parecen pedacitos de huellas digitales
Cerca de la fuente basura
Una lata vacía de Pepsi
El metal combado
El rojo-pepsi sucio
El resto pulido
Si hubiese sol brillaría
Pero bajo el plomo
Es opaca
Hay un periódico mojado
Las páginas se traslucen
Línea sobre línea
Nacionales
Comerciales
Internacionales
Clasificados
Obituarios
Crucigrama
Monos y sociales
Papel empapado
El mundo se fusiona
Transparente
Una lápida de celulosa y tinta
También hay un bulto rojizo
Me acerco
Es un disfraz podrido
Fieltro rojo y blanco
Del viejo Santa
A pocos metros la barba
Deshilachada y con barro
También el gorro
Pero las botas impecables
Me pongo el atuendo
Es enorme
Trae tiradores
No viene con relleno
Cuelga de mis huesos
La barba huele
El gorro es chico
Me lo pongo igual
Me imagino al dueño de la prenda
Obeso
De cabeza chica
Abrocho los botones dorados Inspirado
Voy a la jaula de los osos polares
No hay osos
Pero hay un letrero
Dice oso polar
Es injusto decirle jaula
Es un hábitat
Enjaulado
Glaciares de utilería
Alguna vez blancos
Ahora grises
Una pileta de hormigón
Pintada celeste
Le queda un charco
Como el agua de la fuente
Verde-marrón
En el fondo un muro
Un horizonte postizo pintado
Y pingüinos de yeso
Mutilados y mascados
Por los osos ausentes
Me acerco a la orilla
Veo mi reflejo rojo navidad
En el charco ártico
Me sorprende
Creí desconocerme
Pero lo contrario
Me conocí
Nubes también reflejadas
En el agua turbia
Bultos amontonados
Cúmulos plomos casi negros
Avanzan retorciéndose
Como si rodaran
Sobre una pista celestial
Creo sentir la densidad
El peso de la tormenta
Unidades de presión
Bar
Pascal
Milibar
Las siento en mis oídos
Abro y cierro la boca
Intento aliviar la presión
Los pingüinos quietos
No parece molestarles
Son pingüinos
Y son de yeso
Se escucha un trueno
Apenas
Es subsónico
Lo escucho en el pecho
Los toldos se agitan
Las hojas se arrastran
Mi barba de Santa baila
Hebras de poliuretano
Las jaulas vuelven a rechinar
La de los hipopótamos tiembla
Quedan huellas de las bestias
En el barro
Hay flamencos de utilería
Me pregunto si son coherentes
Hipopótamos con flamencos
Pienso que no sabían de aves
Pingüinos de yeso
Flamencos de plástico
Como flores sintéticas
En un invernadero
Paso de largo la Biblioteca del Zoo
Edificio neogótico
Forma cilíndrica
De hormigón gris
Columnas de mármol oscuro
Gárgolas amorfas
Domo agujereado
Manchas y musgo muerto
Me pregunto el porqué
De libros
En un zoo
El recinto de los cocodrilos
Aburrido
Una trinchera ancha
Sin cocodrilos
Hábitat panda
Sin pandas
Bambú postizo
Hecho de bambú
En la jaula de cóndores
Hay cóndores
De poliestireno
No pesan nada
El viento puja
Cóndores contra los fierros
A veces chocan
Y chirrían
Tucán de telgopor
Papagallo de plumavit
Halcón de mimbre
En el pozo de elefantes
No hay
Solo polvo
Hierba aplastada
Un neumático cuelga de una soga
Se mece
Y tuerce
Más pélets sin comer
Me dirijo a la jaula de los felinos
Ni un gato
Pero hay cigüeñas
De latón
Y atados de paja
Como los del campo
Cubos amarillos de alfalfa
No me queda claro
Qué hacían con eso
Los leones
Los tigres
Leopardos
Pumas
Y jaguares
Ausentes
Más truenos
Viento frío
Santa me abriga
Busco el recinto de los renos
No hay
Ni renos
Ni recinto
Nunca hubo en este zoo
Me siento defraudado
Quiero robarme un pingüino
Pero después ya no quiero
Quedaron atrás
Lejos
El yeso es pesado
Además son antárticos
Y Santa no
Santa es ártico
Así como los osos polares
Encima del Mundo
Los pingüinos no
Ellos en el fin
Tengo razón
Los ausentes del parque
No saben de aves
El cielo truena
Y siento la enormidad
De las cosas

Mike Wilson

Mike Wilson (Saint Louis, 1974) es profesor de literatura inglesa en la Universidad Católica de Santiago de Chile. Publicó varias novelas como El púgil, Zombie y Rockabilly, pero fue la especialmente intensa Leñador, posiblemente uno de los libros más notables que se hayan publicado en los últimos años, el que lo colocó como una voz insoslayable de la literatura actual. Tras esa novela ha publicado el fanzine Scout y la nouvelle Ártico.

 

Preliminares es la sección donde anticipamos libros que se publicarán en breve, Adelantos que sirven como Preliminares del gozoso acto de encuentro con los lectores en forma de libro, donde la experiencia de lectura se torna verdaderamente material