La singularidad de la figura de Gombrowicz siempre se ha subrayado. Un escritor polaco que acepta realizar un viaje a Buenos Aires durante el cual los nazis invaden Polonia, la guerra estalla y él se queda en aquel país, del que desconocía todo, su lengua, su cultura, absolutamente todo. La literatura argentina, sus miembros, decidieron adoptar a Gombrowicz. Obviamente, de haberse tratado de un escritor vulgar no lo habrían adoptado con tanta alegría, sobre todo porque si algo nos demuestra la biografía del polaco es casi ninguno de los escritores argentinos contemporáneos a él lo trataron o valoraron. Precisamente sobre su posición, un tanto oblicua y descentrada trata este documental, apoyado por la Embajada polaca, que  retrata su faceta más personal y menos literaria a través de numerosos testimonios de gente que lo conoció y formó parte de su vida argentina.