Publicada hace un par de años en Argentina, la, llamémosla, novela de Mercedes Halfon, es uno de esos textos que van sorprendiendo al lector página tras página, convirtiendo la lectura en una continua sorpresa y proporcionando nuevos modos de enfocar el mundo. El trabajo de los ojos es uno de esos raros libros que, aunque es, como quien dice, de ayer, suena a clásico y al mismo tiempo a la más vehemente vanguardia. Los lectores españoles tienen la fortuna de poder disfrutarlo ya en las librerías peninsulares traído por las delicadas y acertadas manos de la editorial  Las afueras. Aquí compartimos dos breves capítulos del libro con los lectores de penúltiMa.

 

XXIV

Existe una vinculación entre mirar y escribir. Estoy segura.

Mi laptop parpadea.

 

XXV

Paseo por mi biblioteca intentando elegir algo. Tengo un libro en la cabeza. Quiero constatar la relación entre los ojos y la escritura con una foto de solapa. Pero no logro encontrarlo y dejo que el azar me tiente. Tengo una biblioteca mediana: si bien perdí muchos libros, también compré bastantes. Usados, nuevos, heredados, robados. Libros dedicados por el autor a otras personas, que por alguna razón terminaron en mis manos. Tomo uno, leo el inicio, lo cierro, lo vuelvo a guardar. Tanto para leer y tan poco tiempo.

Algo parecido, pero peor, me pasa con la escritura. Pienso en escribir más, todos los días, encontrar una rutina.

Pero es como si algo me impidiera comenzar, me trabara. Anoche, cuando volví del trabajo, encontré las dos puertas de la calle abiertas. Una situación de cierto peligro, no me animé a entrar enseguida. Toqué el timbre a una vecina que me preguntó si quería que llamara a la policía. No hizo falta porque llegaron otros vecinos y me decidí a entrar con ellos. No supe qué había pasado, quién había dejado las puertas así. Pero hay algo de la secuencia que me deja pensando. Si las puertas están abiertas, que es lo necesario para entrar, me resulta peligroso y me quedo afuera. En cambio, si está cerrado, considero que eso significa que tengo que entrar. Es probable que a cualquiera le hubiera pasado lo mismo, pero a mí me resultó raro y a la vez familiar. Como si siempre necesitara una imposibilidad de base para quedarme tranquila.

 

Fotografía de Catalina Bartolomé

Mercedes Halfon (Buenos Aires, 1980) es escritora, periodista cultural y curadora escénica. Licenciada en Artes por la Universidad de Buenos Aires y Magíster en Escritura creativa por la Universidad Nacional Tres de Febrero, actualmente colabora como docente con la Universidad Nacional de las Artes.

Su firma es habitual en el suplemento Radar de Página/12, en donde escribe de teatro, y en algunas de las revistas culturales más destacadas de su país. Además, es curadora del ciclo teatral Invocaciones, en el Centro Cultural San Martín y ha llevado a cabo actuaciones en centros como el MALBA, Fundación Proa o ARTEBA. Su trabajo, en todos estos campos, ha sido unánimemente reconocido, lo que le ha valido ser becada por la Fundación Gabriel García Márquez, el Goethe Institut y por el centro de creación contemporánea Matadero de Madrid.

Tras publicar cinco libros de poesía y consolidarse como una de las voces más interesantes del momento, Las afueras presenta su primera obra en prosa, El trabajo de los ojos, una audaz mezcla de autobiografía y ensayo literario sobre la mirada y los modos de ver.

Actualmente está trabajando en su siguiente libro y en un documental sobre Juana Bignozzi, una de las poetas más destacadas de la generación del sesenta. La película, producida por Mariano Llinás, se estrenará a principios de 2020.